“Mucha Biblia, Poco Sentimiento”

La conversación fue más o menos así:

— ¡Hey! ¿Tuviste oportunidad de escuchar la música que te compartimos?

— Sí…

—¿Y? ¿Qué te pareció? 😀

— Umm…

— Muy bíblicas, ¿verdad?

 — ¡Sí, eso! Mucha Biblia, poco sentimiento.

— … 

Llevo aproximadamente 24 horas dándole vuelta a esas palabras. Sigo escuchando canciones, llenas de la Palabra, que me apuntan directamente Dios y sus obras maravillosas; no comprendo: “Mucha Biblia, poco sentimiento”. ¿Es acaso eso posible?

¿Es posible meditar en los Salmos sin encontrar a hombres quebrantados y llenos de regocijo? ¿Es posible leer Romanos 11 sin terminar exclamando como Pablo: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!”? ¿Es posible escudriñar las promesas de salvación para Israel en los profetas del Antiguo Testamento y no postrarte en agradecimiento al Señor?

En realidad, sí, es posible. Miles de personas lo hacen todos los días. Leyendo sin propósito, para tachar un pendiente de su lista o para poder responder sin mentir cuando su pastor les pregunta “¿qué estás leyendo?” Sí, leer sin que haya una respuesta en tu alma y tu espíritu es posible.

Pero no para los hijos de Dios. Los hijos de Dios leen la Escritura para encontrarse con su creador. Al encontrarse con Él son transformados y fruto de ello es la alabanza. Va junto. No podemos separar el entendimiento de la adoración, porque si adoras sin entendimiento es idolatría. Así de simple.

Abre la Biblia en el Salmo 119. Si quieres un capítulo que hable de la Ley de Dios, ese es uno muy bueno. Hace unos años nos pidieron memorizarlo en el ministerio de música. Fue un suplicio para mí, porque yo no amaba la Palabra de Dios. Pero al ser confrontada con todo lo que David escribía no pude más que clamar: “Dios, dame esta clase de amor por tu Palabra”. 

Veamos cuantas emociones podemos encontrar en respuesta a la Ley del Señor:

Gozo: Me he gozado en el camino de tus testimonios
Más que de toda riqueza. (vs. 14)

Regocijo: Me regocijaré en tus estatutos;
No me olvidaré de tus palabras. (vs. 16)

Quebranto: Quebrantada está mi alma de desear
Tus juicios en todo tiempo. (vs. 20)

Adoración Física: Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé,
Y meditaré en tus estatutos. (vs. 48)

Consolación: Ella [la Palabra] es mi consuelo en mi aflicción,
Porque tu dicho me ha vivificado. (vs. 50)

Te aseguro que en los 126 versículos restantes encontrarás unas cuántas más.

Si no amas la Palabra de Dios lo suficiente para cantarla y que tu alma se regocije o se quebrante, algo anda mal. ¿Te parece que puedes expresarte mejor acerca de Dios que el mismo Espíritu que inspiró la Palabra? Creo que eso es algo un poco bastante arrogante.

12171243_10208175805898790_1154651489_o

Los sentimientos no son malos, Dios nos los dio. Pero debemos recordar que nuestro corazón puede ser engañado, muy fácilmente. Por eso tenemos que sujetar nuestra alma a la Escritura. Si el fin de nuestra música es el despertar de emociones en lugar de exaltar al Dios de la Biblia, amigo, estamos pecando. 

Bob Kauflin habla de este tema mucho mejor y más detalladamente que yo, en su libro “Nuestra Adoración Importa“. Pronto estará disponible en español, ¡recomendadísimo!

Acabo de Leer: “Nuestra Adoración Importa” de Bob Kauflin

Nuestra Adoración Importa - Bob Kauflin

Título: “Nuestra Adoración Importa”

Autor: Bob Kauflin

“La adoración es importante. […] Y es importante para cada líder de adoración, porque no hay privilegio más grande que guiar a otros a encontrarse con la grandeza de Dios. […] Y si no te sientes adecuado para la tarea… estás en el lugar correcto para que Dios te use.” (p. 21)

Nota #1: Antes de empezar, me gustaría mucho agradecer a Coalición por el Evangelio por permitirme trabajar en conjunto con ellos y facilitarme este tipo de recursos. Estoy muy contenta de conocerlos a la distancia y que podamos hacer equipo. ¡Sigamos generando mucho contenido en español!

Nota #2: No convirtamos este espacio en un debate de si los grupos o “ministerios” de alabanza (entendiendo que la alabanza no es solo música, pero usualmente se le llama así al equipo) son bíblicos o no. Podríamos hablar del tema en otra ocasión, pero no en esta, ¿va?

Centro Cristiano del Rey es una comunidad pequeña, y nos reunimos en una casa.  El grupo de música de la congregación consiste en una guitarra (yo la toco, más o menos) y una voz (la mía). Gracias a Dios, tenemos mucho más de lo que necesitamos y contamos con un buen equipo de sonido (que a penas estoy aprendiendo a usar).

Desde hace unos meses, Dios me ha dado la oportunidad y el honor de servir guiando a la Iglesia en adoración a través de la música, los miércoles de oración y los domingos en la reunión general. Mi conocimiento musical consiste en unas cuantas clases de canto en la primaria y tutoriales de guitarra en YouTube. Como se podrán dar cuenta, tengo mucho que aprender. Aunque sé que Dios obra a través de cualquier corazón dispuesto, imaginarán que suelo ponerme ansiosa por mi insuficiencia.

Nuestra Adoración Importa” ha abierto mis ojos en muchos sentidos. Bob Kauflin supo perfectamente cómo exhortarme y confrontarme sin dejarme tirada en el suelo. Me enfrentó a las verdades del evangelio,  siempre cuidando el guiarme a la gracia más que suficiente de Dios. Estoy segura que al leer, querrás dejar el libro a un lado, orar y ponerte a trabajar con diligencia en la tarea que Dios te ha encomendado.

Ahora, no te engañes. Este libro tiene mucho que ofrecer para el “ministro experimentado”. Cuando nuestro servicio es constante y “lo dominamos” solemos caer en la rutina y perdemos de vista la gran responsabilidad que tenemos en las manos. Kauflin te guiará a que examines tu corazón y a que evalúes si estás en la Verdad.

“Muy a menudo podemos estar tentados a escoger cantos por la música en vez de hacerlo por el contenido teológico. Debemos comprender que cuando las palabras se combinan con la música podemos ser engañados. La música puede hacer que una letra superficial suene profunda.” (p. 95)

Me encanta la manera en la que el libro está organizado, ya que te lleva a examinar las profundidades de tu corazón y también lidia con todos los detalles técnicos del ministerio. Cuando lo leas, no volverás a querer tocar hasta que examines todos los aspectos de tu servicio y te asegures de que Dios está trabajando cada uno de ellos.

El libro está dividido en cuatro partes, y la tercera fue mi favorita.  ¿Mente o Corazón? ¿Planificado o Espontáneo? ¿Interior o Exterior? ¿Para la Iglesia o Para los No Creyentes? ¡¿Por qué nos sentimos obligados a elegir?! Kauflin expone con precisión cómo somos creados para adorar a Dios en una variedad de contextos.

“Mi objetivo al examinar estas tensiones no es tanto llegar a ser balanceado sino entender, buscar y disfrutar todas las maneras en que Dios nos ha capacitado para que lo adoremos.” (p. 153)

Podría escribir muchas cosas y citar innumerables frases (mi ejemplar quedó completamente rayado), pero no quiero hacer esto muy largo. Si me preguntan, cada pastor y cualquier persona que sirva en el ministerio musical se beneficiará de leer “Nuestra Adoración Importa. Si te has preguntado desde “¿qué estoy tratando de lograr cuando dirijo la adoración?” hasta “¿qué géneros musicales puedo utilizar?”, aquí encontrarás una guía que pondrá tus ojos en lo importante.

Necesitamos líderes de adoración bíblicos, llenos de la Palabra y del Espíritu Santo. Es tu responsabilidad prepararte para guiar a los demás a Dios, y no a admirar tu voz o a ser emocionalmente conmovidos. “Nuestra Adoración Importa” es una excelente herramienta, ¡gracias a Dios por que ya la tenemos en español!

Este libro todavía no está a la venta, pero en cuanto tenga noticias sobre cómo pueden conseguirlo, les avisaré a través de mis redes sociales. 

Novedades para Los Cristianos También Leen

¡Hola!

Este es un post rápido para platicarles algunos cambios que tendremos en el blog. Con la idea de que este espacio no se llene de reseñas y recomendaciones de libros, he iniciado un canal de YouTube en el que estaré hablando un poco más de eso: los libros que leo, lo que me enseñan, lo que quiero leer, etcétera.

Aquí escribiré más en el sentido de reflexión y enseñanza sobre la vida intelectual y el cristiano. Hablaremos de por qué y cómo adorar a Dios con nuestra mente y seguiré compartiendo recursos y escribiendo “Canta con Inteligencia”.

Muchas gracias a todos los que son parte de esta comunidad, los que saben que si Dios nos dio un cerebro es para usarlo. Sigamos aprendiendo juntos, de eso se trata el asunto.

Les dejo los primeros dos videos del canal, espero les gusten y se animen a compartir los suyos. La idea de usar estas herramientas —como el Internet y las Redes Sociales— es crear una comunidad de gente que le apasionan las mismas cosas y las comparten entre ellos. ¡Únete!

Espero estar escribiendo más seguido por acá. ¡Nos vemos pronto!

A Todos Los Cristianos Que Leen — Una Carta Abierta

Les planeaba escribir a las editoriales, a las librerías. Pero me di cuenta que el problema somos nosotros, los que consumen… los que leen.

Hoy estuve en un evento, en el cual participaron varias librerías cristianas poniendo stands con sus libros y otras mercancías para vender. Me gusta ir a este evento cada año, porque es la única época del año en la que hay variedad de libros cristianos en mi ciudad. De verdad, encuentro más libros cristianos en las librerías seculares que en las cristianas. Todo está lleno de panderos, separadores, llaveros, varas de corrección, calendarios, cuadros, pulseras, anillos, camisetas… de todo menos libros. Y bueno, sobra decir que estaba muy emocionada.

No tenía mucha razón para estarlo. Entre muchos puestos de comida, elotes, y papas fritas encontramos unas cuantos puestos de libros. Unos cuantos libros, Biblias y (por supuesto) lleno de panderos, separadores, llaveros, varas de corrección, calendarios, cuadros, pulseras, anillos, camisetas… Un amigo le preguntó al de la librería local (que tenía su stand en el evento) que si dónde estaban los libros, no se veían por ningún lado; el encargado le respondió que mejor no los había traído porque la gente nomás los hojeaba y los maltrataba. ¿Es en serio?

En fin: al mal tiempo, buena cara. Me decidí a buscar entre lo poco que había y descubrí que en realidad había mucho menos de lo que parecía. Libros que te enseñaban a ser próspero en 5 pasos, a ser libre de sabe qué en tantos días, libros de superación personal… los encargados de los puestos no saben nada de autores, de títulos, de temas. Ponen a Benny Hinn junto a Spurgeon como si los dos tuvieran algo que ver, si quieres encontrar algo de apologética o de la doctrina de Cristo buena suerte… (ah, espera… creo que vi uno de Maldonado). En fin, decepción tras decepción.

Y, ¿sabes qué? No culpo a las librerías ni a las editoriales. Ojalá todas fueran como algunas, que realmente seleccionan sus títulos y buscan que estén apegados a la Biblia, pero eso es lo de menos. Las editoriales producen lo que venden. Lo que los cristianos compran, lo que nosotros compramos.

Ellos producen basura porque nosotros consumimos basura.

Quisiera decirte lo que dicen algunos: “lee lo que sea, pero lee algo.” Ojalá fuera así de simple el asunto, no lo es. Vivimos en un mundo lleno de información, cada segundo hay más y más. No podemos recibirla toda, necesitamos identificar, separar y consumir la que nos conviene, la que nos edifica, la que nos hará crecer y desarrollarnos a la imagen de Cristo.

Te invito a que te esfuerces un poco. Que no tomes a la ligera lo que lees, no llenes tu mente de cualquier cosa. Ora, pregúntale a personas maduras en la fe, discierne, no te dejes llevar por las emociones. Que el morbo y la simpleza no gobiernen tus desiciones. Pídele a Dios un amor por Él y por su Palabra y busca llenarte de cosas que te dirijan a la Verdad. 

Espero el día en el que los encargados de las librerías sepan dar consejo y recomendar un buen libro. Espero el día en el que las librerías estén llenas de material rico en la Biblia, sustancioso y profundo. Sencillos pero no simples. Que enseñen pero no solo den conocimiento, si no que guíen a una vida rendida a Dios.

Pero ese día no llegará a menos que tú y yo dejemos de consumir basura y exijamos alimento nutritivo. 

Depende de ti y depende de mi.

Me comprometo a ayudar a las librerías a que vendan libros buenos y a que las editoriales dejen de vender basura, ¿y tú? ¡Cada libro que compres cuenta!

Síguenos en Twitter y en Facebook.

Acabo de Leer: “Cristiano Generación Facebook” de Josué Barrios

Título: Cristiano Generación Facebook

Autor: Josué Barrios

“Una de las razones por las que naciste el día en que naciste, es para usar las redes sociales para la gloria de Dios. Eso es algo que quiero que recuerdes. Dios nos ha dado redes sociales para usarlas como un megáfono al proclamar que Él es más valioso que todo lo demás.”

Hace ya un tiempo quería leer este ebook, pues estoy dedicándome un poco más formalmente a usar mi espacio online para compartir lo que aprendo sobre Dios y su palabra cada día. También hace un par de semanas tuve la oportunidad de platicar con el grupo de jóvenes de una congregación de precisamente este tema: el uso de las redes sociales (después les platicaré un poco más eso y si puedo les paso la charla).

En fin, en la semana, mi pastor me pasó el link de Amazon de este libro, porque él ya sabe en qué rumbos ando por acá (jaja, saludos pastor Aarón). Resulta que Josué Barrios nos compartió que por un tiempo limitado el ebook se encontraba disponible gratuitamente (ya se acabó la promoción, sorry :C). Me apresuré y le pasé el link a todo mundo y, obviamente, también lo adquirí yo.

Es una lectura bastante ligera y fluida, ideal para jóvenes a mi parecer. Es un tema importante, las redes y el internet se han vuelto parte fundamental de la vida de muchos, y parece ser un “área” en el cual (no en todos los casos, obviamente) Dios es punto y aparte. Creo que debemos empezar a educarnos en este tema, adultos incluidos. Pastores y líderes de jóvenes deben saber qué está pasando en el mundo del Social Media y cómo enseñar a los usuarios a usar la herramienta sin que les coma el cerebro.

Me acabé el libro bastante rápido, es sencillo y al grano… creo que es una buena introducción y nos invita a seguir creciendo en esta área, a no ignorar nuestras flaquezas y a buscar cada día vivir nuestra “vida digital” para la gloria de Dios con tanto esmero como buscamos la santidad en la “vida no digital”.

Si pueden léanlo, vívanlo y compártanlo.

Hay mucho contenido en la red, la mayoría basura. Necesitamos levantar la voz y proclamar la grandeza de nuestro Dios en nuestro rinconcito en la red. Ser de bendición a través de esta herramienta que ya usamos… ahora hay que aprender a usarla bien.

Adquiere el libro en Amazon.

Síguenos en Twitter y Facebook.

Abraza el “No sé”

Nos encanta pensar, nos encanta saber… necesitamos respuestas. O por lo menos, yo soy así. Pero no siempre va a pasar, no siempre vamos a entender.

 Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.

Deuteronomio 29:29

Este post sale de mi corazón. No literal, pero ya saben a qué me refiero. He tenido esto en mi mente ya algún tiempo.

Si intentas razonar a Dios, no vas a lograr nada. Y te lo digo yo, que me encanta pensar.

No confundamos usar nuestra mente, adorar a Dios con nuestra mente, con la idolatría intelectual. No. No. No.

Sabemos que sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6) y que la fe es la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1). No podemos esperar agradar a Dios analizando cada cosa y, hasta entenderlo, creerlo y vivirlo. No se puede. Porque va a haber cosas que no alcancemos a entender. Habrá cosas que exijan una completa y “ciega” (por ciega me refiero a sin pruebas observables y lógicas) entrega.

Yo le llamo idolatría intelectual a pensar que nuestro cerebro es mayor de lo que Dios dice de sí mismo a través de su palabra. A veces nuestros pensamientos se enredan en aquellas cosas que no entendemos y empezamos a dudar, a flaquear, a perder tiempo. Tenemos que detener a nuestra mente, someter nuestros pensamientos y decir: “no entiendo, pero creo. Mi Dios es suficiente.”

Esto es un golpe al ego, y la gente intelectual solemos tener que golpearlo a menudo. Nadie, nadie, nadie que se crea la gran cosa podrá jamás someterse a Dios y conocerle realmente. La humildad es básica para un hijo de Dios.

Es necesario que no lo entendamos todo, es necesario que no se pueda razonar nuestro camino a la salvación. Porque a final de cuentas Dios demanda ese salto de fe. Eso que solo Él da a quien a Él le plació.

Por eso, por más que pensemos, por más que leamos, razonemos y tengamos pensamiento crítico, para las personas que no conocen a Dios somos tontos, somos necios… porque creemos en algo que nunca podrá comprobarse a través de la razón.

Porque es por fe. Porque es por gracia.

“Porque por fe andamos, no por vista.”

2 Corintios 5:7

La razón es necesaria, pero no es suficiente.

Síguenos en Twitter y en Facebook.

#CristianosLeemosJuntos: “Escudriñad las Escrituras” de Watchman Nee #5

Si no sabes de qué se trata todo esto de #CristianosLeemosJuntos, da click acá.

¡Bienvenidos a la quinta y última discusión de este libro en “Leemos Juntos“! Puedes encontrar la primera acá, la segunda aquí, la tercera allá y la cuarta aculláSiéntanse libres de comentar, compartir y de no estar de acuerdo ni con Watchman Nee ni conmigo. ¡Solo la Biblia es la Verdad!

Por si no estabas seguro de con que plan estudiar la Biblia, Watchman Nee nos ofrece ni más ni menos que 28 formas diferentes para aproximarnos al estudio de la Palabra.

Les súper recomiendo que lo revisen, si no lo han leído, no solo debemos leer la Biblia todos los días, es importante que estemos desarrollando hábitos de estudio profundo de la Escritura.

Aquí les dejo y les platico de las frases que más me gustaron de esta sección. Todo lo que está entre comillas es de Watchman Nee.

“Todo lo que se debe interpretar espiritualmente se indica claramente en el texto de mismo de la Escritura.”

¡Uf! Cuántas herejías no han surgido por “espiritualizar” textos que no tienen nada que ver. En las parábolas se usa mucho, Jesús explica lo que quiere decir, pero los predicadores le agregan significado hasta al morralito del sembrador. No nos confundamos ni queramos hacer que el texto diga lo que nosotros queremos decir. Leamos con objetividad.

“Estudiar la cronología bíblica no trae beneficios inmediatos, pero al menos ayuda al lector a desarrollar el hábito de leer con esmero.”

Esto me recordó a algo que dice mi marido: “tenemos que aprender a aburrirnos”. No siempre cuando leamos la Biblia vamos a encontrar la gran revelación ni sentir que Dios nos habla. A veces andamos en el desierto, a veces parece que no sacamos nada del estudio. Pero hay que perseverar, Dios nos sigue moldeando… ¡Él es fiel!

“Primero, debemos creer que la Biblia no contiene dificultades. Si hay dificultades, estas se deben a nuestra predisposición y a un entendimiento mal encaminado.”

Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. (Deuteronomio 30:11-14)

No hay pretexto, nada de que “no le entiendo”. Dios es muy claro, su Espíritu nos guía (Juan 14:26). Claro, habrá cosas que poco a poco iremos comprendiendo, pero debemos vivir creyendo que Dios nos irá revelando su verdad conforme caminemos en ella. Así que a caminar, siempre en oración y con un corazón recto delante de Él.

“La interpretación de cualquier pasaje difícil en la Biblia debe ser respaldado con pruebas suficientes, teniendo en cuenta el contexto del pasaje y estando libres de prejuicios.”

Ya lo hemos platicado antes, ir a la Biblia pensando que ya sabemos cómo corre el agua y nomás buscando textos que respalden nuestra propia opinión NO FUNCIONA. Debemos ir como un lienzo en blanco y permitir que Dios mismo nos diga quién es Él y qué es lo que busca de nosotros.

“Un hijo de Dios tal vez no tenga que explicar todos los libros de la Biblia, pero sí debe, por lo menos, conocer el contenido general de cada libro.”

Un sencillo consejo que debemos tomar en cuenta. A veces nos gusta encasillarnos en los libros que “nos gustan” y estamos más cómodos leyendo. Escoger un poco de aquí y un poco de allá está mal. Toda la Escritura es revelación y Dios quiere que la conozcamos completa.

“En todo el Antiguo Testamento y el Nuevo, hay una línea continua que sigue a Cristo.”

Esto ya lo habíamos comentado con un poco más detalle en otro post. No solo los evangelios muestran a Cristo, toda la Biblia lo hace. Desde Génesis hasta Apocalipsis… ¡y debemos estar conscientes de ello! La venida de Jesús no fue ningún “plan B” porque el hombre pecó, ¡la soberanía de Dios ya había visto la cruz de Cristo desde antes de la fundación del mundo!

“La teología apropiada es el estudio de las verdades de la Biblia”

En ocasiones las palabras extrañas nos asustan. Teología. Es simplemente conocer a Dios. Quién es Él y lo que nos revela en su Palabra. No es tarea exclusiva de eruditos y pastores, es un privilegio de los hijos de Dios.

Y terminaré el primer #CristianosLeemosJuntos con el mismo párrafo que Watchman Nee terminó su libro:

“Concluyamos la discusión acerca de las maneras de estudiar la Biblia con la siguiente recomendación: la persona que lee la Biblia debe ser recta. De lo contrario, pasará estos veintiocho planes de estudio sin sacar ningún beneficio. No queremos decir con esto que solo se puede leer la Biblia cuando se está totalmente preparado y perfeccionado, sino que cuando leamos la Biblia, debemos tener muy presente nuestra condición delante del Señor. Por una parte, esta debe ser correcta, y por otra, debemos estar dispuestos a dedicar tiempo usando los diferentes métodos para estudiar la Palabra. Eso nos permitir´á recoger una abundante cosecha y obtener un rico suministro.”

Separación

¡Y hasta aquí llegaremos con el primer #CristianosLeemosJuntos! Recuerden que todo esto se trata de crear una comunidad activa, que participa y discute. ¡Comenta y comparte! Todos tenemos algo para dar, ¿qué aprendiste tú?

Pronto anunciaremos cuál será el próximo libro que leamos juntos, ¡no te pierdas nada y quédate al pendiente!

¡Lee con nosotros y se parte de #CristianosLeemosJuntos!

Síguenos en Twitter y en Facebook.

Sábado En la Red #5

Los sábados “En La Red” les compartimos libros, artículos, música y otras cosas que hemos visto en la semana y nos han llamado la atención. ¡Nada es nuestro!

1. ¿Está Usted Luchando Contra el Pecado de la Comparación? (vía Evangelio Según Jesucristo)

Las mujeres soler ser excelentes en eso de compararnos con otras mujeres, para enaltecernos o para sentirnos peor de nosotras mismas. Aunque, claro, no es exclusivo del sexo femenino. Démonos cuenta del pecado que hay en nuestro corazón al hacerlo. Reconozcamos que cada una de las personas es una bendición y agradezcamos a Dios porque nos ha hecho únicos.

2. Tabla de Lectura Bíblica (vía @Ligonier)

Estamos en el segundo mes del año, y estoy segura que muchas personas se propusieron mejorar sus hábitos de lectura bíblica. Esta es una tabla para que la imprimas y la pegues en la pared, o la tengas dentro de tu Biblia o tu cuaderno de notas. Así puedes ir leyendo a tu ritmo y tachando conforme vayas terminando cada libro.

3. Videos: “Biblia para Inexpertos” (vía @JuliusCalvino)

Estos videos no los he visto completos, pero lo que he visto hasta ahora me ha parecido interesante. ¡Se los dejo y me dicen qué opinan!

¡No olviden unirse a nosotros en #CristianosLeemosJuntos! Estamos leyendo “Escudriñad las Escrituras” de Watchman Nee. La primera discusión del libro la encuentras acá. ¡Únete!

¿Qué cosas de bendición has visto en la red? ¡Compártelas con nosotros!

Síguenos en Twitter y Facebook.

“Y sin embargo, ¡necesitaba libros!” (Una predicación de Spurgeon)

Honestamente, parece que a veces pensamos que hay versículos de más en la Biblia. Digo, ¿para qué los saludos personales de Pablo, las genealogías y aquellos otros detalles que (a nuestra primera vista) parece que no aportan nada al texto? Al abrir la Escritura, necesitamos recordarnos constantemente que TODA ella es inspirada y útil (2 Timoteo 3:16). No debemos pasar por alto ni un pequeño fragmento.

De uno de esos versículos, que parecen no decir nada importante, el “príncipe de los predicadores” habló en Londres, el 29 de noviembre del año 1863.

“Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.”

2 Timoteo 4:13

Hay algunos pensamientos muy interesantes que Spurgeon desarrolló a partir del texto, y les comparto un fragmento de la predicación acá abajo. Pueden leerla completa dando click aquí.

Echaremos una MIRADA A SUS LIBROS. No sabemos qué tipo de libros eran, y sólo podemos elaborar conjeturas en cuanto a qué clase de pergaminos eran. A Pablo le quedaban unos cuantos libros, tal vez envueltos en el capote, y Timoteo había de tener el cuidado de llevárselos.

Incluso un apóstol debe leer. Algunos de nuestros hermanos ultra calvinistas piensan que un ministro que lee libros y estudia su sermón ha de ser un muy deplorable espécimen de predicador. Un hombre que sube al púlpito, y profesa que improvisa su texto, y habla cualquier cantidad de tonterías, es el ídolo de muchos. Si habla sin premeditación, o pretende hacerlo, y no presenta nunca lo que llaman un plato de sesos de hombres muertos, ¡oh, ese es un predicador!

¡Cuán censurados son por el apóstol! ¡Él es inspirado, y sin embargo, necesita libros! ¡Ha estado predicando al menos por treinta años, y, sin embargo, necesita libros! ¡Tenía una experiencia más vasta que la mayoría de los hombres, y, sin embargo, necesitaba libros! ¡Había sido arrebatado al tercer cielo, y había oído palabras inefables que no le es dado al hombre expresar, y, sin embargo, necesitaba libros! ¡Pablo había escrito la mayor parte del Nuevo Testamento, y, sin embargo, necesitaba libros!

El apóstol le dice a Timoteo y así le dice a todo predicador: “Ocúpate en la lectura.” El hombre que nunca lee no será leído nunca; el que nunca cita no será citado nunca. El que no quiere usar los pensamientos de los cerebros de otros hombres, demuestra que no tiene un cerebro propio.

Lo que es válido en cuanto a los ministros se aplica a todo nuestro pueblo. Ustedes necesitan leer. Renuncien todo lo que quieran a la literatura ligera, pero estudien todo lo que sea posible las sanas obras teológicas, especialmente a los escritores puritanos, y exposiciones de la Biblia. Estamos muy persuadidos que la mejor manera de ocupar su tiempo libre, es ya sea leer u orar. Podrían obtener mucha instrucción de los libros que después podrían usar como una verdadera arma en el servicio de su Dios y Señor. Pablo clama: “Trae los libros.” Únanse a ese clamor.

Nuestra segunda observación es que el apóstol no se avergüenza de confesar que él en verdad lee. Está escribiendo a su joven hijo Timoteo. Ahora, a algunos viejos predicadores no les gusta decir algo que permita que los jóvenes conozcan sus secretos. Ellos suponen que deben asumir un aire muy dignificado, y hacer un misterio de su predicación; pero todo esto es ajeno al espíritu de veracidad. Pablo necesita libros, y no se avergüenza de decirle a Timoteo que los necesita; y Timoteo puede ir y decirle a Tíquico y a Tito si quisiera; a Pablo no le importa.

Pablo es aquí un retrato de diligencia. Él se encuentra en prisión; no puede predicar: ¿qué hará? Como no puede predicar, entonces se dedicará a leer. Es lo mismo que leemos de los antiguos pescadores y sus botes. Los pescadores habían abandonado los botes. ¿Qué estaban haciendo? Estaban remendando sus redes. Entonces, si la providencia te ha puesto sobre un lecho de enfermo, y no puedes dar tu clase; si no puedes estar trabajando para Dios en público, remienda tus redes por medio de la lectura. Si una ocupación te es quitada, escoge otra, y que los libros del apóstol te den una lección de diligencia.

Pablo dice: “mayormente los pergaminos.” Yo pienso que los libros eran especialmente obras latinas y griegas, pero que los pergaminos eran orientales; y posiblemente eran los pergaminos de la Santa Escritura; o con la misma probabilidad, eran sus propios pergaminos, en los que estaban escritos los originales de sus cartas que están en nuestra Biblia como las Epístolas a los Efesios, a los Filipenses, a los Colosenses, etcétera.

Ahora, debe ser “mayormente los pergaminos” con toda nuestra lectura; que sea mayormente la Biblia. ¿No le das ningún peso a este consejo? Este consejo es más necesario ahora en Inglaterra que casi en cualquier otro tiempo, pues el número de personas que lee la Biblia, yo creo, se está reduciendo cada día. Las personas leen los puntos de vista de sus denominaciones según son expresados en las publicaciones periódicas; leen los puntos de vista de su líder conforme son expresados en sus sermones o en sus obras, pero el Libro, el viejo y buen Libro, el divino manantial del que brota toda la revelación, es demasiado frecuentemente abandonado. Ustedes pueden acudir a charcos humanos, hasta abandonar el arroyo claro como el cristal que fluye del trono de Dios.

Lean los libros, por todos los medios posibles, pero mayormente los pergaminos. Escudriñen la literatura humana, si quieren, pero mayormente permanezcan firmes guiados por ese Libro que es infalible, la revelación de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Inspirador, ¿no? ¡Vámonos a leer!

Síguenos en Twitter y en Facebook.

#CristianosLeemosJuntos: “Escudriñad las Escrituras” de Watchman Nee #4

Si no sabes de qué se trata todo esto de #CristianosLeemosJuntos, da click acá.

¡Bienvenidos a la cuarta discusión de este libro en “Leemos Juntos“! Puedes encontrar la primera acá, la segunda aquí y la tercera aculláSiéntanse libres de comentar, compartir y de no estar de acuerdo ni con Watchman Nee ni conmigo. ¡Solo la Biblia es la Verdad!

El autor nos presenta cuatro “llaves” para el estudio de la Biblia. Cuatro herramientas que todo cristiano, no importa cual sea su edad, debe ejercitar.

Escudriñar significa leer deliberadamente y dedicar tiempo a la lectura”

Watchman Nee

Si hay algo que he aprendido en este tiempo que he buscado mejorar mi estudio de la Biblia, es que no me puedo quedar simplemente en la lectura. A veces leemos esperando que nos caiga del cielo el significado del texto, sin hacer ningún esfuerzo mental de nuestra parte. Así no funciona el asunto. Nee nos recuerda: tenemos que hacerle preguntas al texto.

Algunos ejemplos de estas preguntas son: ¿quién escribió este texto y a quién lo escribió? ¿Cuándo fue escrito? ¿En qué contexto?

Para encontrar las respuestas, debemos leer con diligencia. Hay que escudriñar.

Seguir leyendo #CristianosLeemosJuntos: “Escudriñad las Escrituras” de Watchman Nee #4

RENUEVA TU MENTE, USA TU MENTE