Abraza el “No sé”

Nos encanta pensar, nos encanta saber… necesitamos respuestas. O por lo menos, yo soy así. Pero no siempre va a pasar, no siempre vamos a entender.

 Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.

Deuteronomio 29:29

Este post sale de mi corazón. No literal, pero ya saben a qué me refiero. He tenido esto en mi mente ya algún tiempo.

Si intentas razonar a Dios, no vas a lograr nada. Y te lo digo yo, que me encanta pensar.

No confundamos usar nuestra mente, adorar a Dios con nuestra mente, con la idolatría intelectual. No. No. No.

Sabemos que sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6) y que la fe es la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1). No podemos esperar agradar a Dios analizando cada cosa y, hasta entenderlo, creerlo y vivirlo. No se puede. Porque va a haber cosas que no alcancemos a entender. Habrá cosas que exijan una completa y “ciega” (por ciega me refiero a sin pruebas observables y lógicas) entrega.

Yo le llamo idolatría intelectual a pensar que nuestro cerebro es mayor de lo que Dios dice de sí mismo a través de su palabra. A veces nuestros pensamientos se enredan en aquellas cosas que no entendemos y empezamos a dudar, a flaquear, a perder tiempo. Tenemos que detener a nuestra mente, someter nuestros pensamientos y decir: “no entiendo, pero creo. Mi Dios es suficiente.”

Esto es un golpe al ego, y la gente intelectual solemos tener que golpearlo a menudo. Nadie, nadie, nadie que se crea la gran cosa podrá jamás someterse a Dios y conocerle realmente. La humildad es básica para un hijo de Dios.

Es necesario que no lo entendamos todo, es necesario que no se pueda razonar nuestro camino a la salvación. Porque a final de cuentas Dios demanda ese salto de fe. Eso que solo Él da a quien a Él le plació.

Por eso, por más que pensemos, por más que leamos, razonemos y tengamos pensamiento crítico, para las personas que no conocen a Dios somos tontos, somos necios… porque creemos en algo que nunca podrá comprobarse a través de la razón.

Porque es por fe. Porque es por gracia.

“Porque por fe andamos, no por vista.”

2 Corintios 5:7

La razón es necesaria, pero no es suficiente.

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#CristianosLeemosJuntos: “Escudriñad las Escrituras” de Watchman Nee #5

Si no sabes de qué se trata todo esto de #CristianosLeemosJuntos, da click acá.

¡Bienvenidos a la quinta y última discusión de este libro en “Leemos Juntos“! Puedes encontrar la primera acá, la segunda aquí, la tercera allá y la cuarta aculláSiéntanse libres de comentar, compartir y de no estar de acuerdo ni con Watchman Nee ni conmigo. ¡Solo la Biblia es la Verdad!

Por si no estabas seguro de con que plan estudiar la Biblia, Watchman Nee nos ofrece ni más ni menos que 28 formas diferentes para aproximarnos al estudio de la Palabra.

Les súper recomiendo que lo revisen, si no lo han leído, no solo debemos leer la Biblia todos los días, es importante que estemos desarrollando hábitos de estudio profundo de la Escritura.

Aquí les dejo y les platico de las frases que más me gustaron de esta sección. Todo lo que está entre comillas es de Watchman Nee.

“Todo lo que se debe interpretar espiritualmente se indica claramente en el texto de mismo de la Escritura.”

¡Uf! Cuántas herejías no han surgido por “espiritualizar” textos que no tienen nada que ver. En las parábolas se usa mucho, Jesús explica lo que quiere decir, pero los predicadores le agregan significado hasta al morralito del sembrador. No nos confundamos ni queramos hacer que el texto diga lo que nosotros queremos decir. Leamos con objetividad.

“Estudiar la cronología bíblica no trae beneficios inmediatos, pero al menos ayuda al lector a desarrollar el hábito de leer con esmero.”

Esto me recordó a algo que dice mi marido: “tenemos que aprender a aburrirnos”. No siempre cuando leamos la Biblia vamos a encontrar la gran revelación ni sentir que Dios nos habla. A veces andamos en el desierto, a veces parece que no sacamos nada del estudio. Pero hay que perseverar, Dios nos sigue moldeando… ¡Él es fiel!

“Primero, debemos creer que la Biblia no contiene dificultades. Si hay dificultades, estas se deben a nuestra predisposición y a un entendimiento mal encaminado.”

Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. (Deuteronomio 30:11-14)

No hay pretexto, nada de que “no le entiendo”. Dios es muy claro, su Espíritu nos guía (Juan 14:26). Claro, habrá cosas que poco a poco iremos comprendiendo, pero debemos vivir creyendo que Dios nos irá revelando su verdad conforme caminemos en ella. Así que a caminar, siempre en oración y con un corazón recto delante de Él.

“La interpretación de cualquier pasaje difícil en la Biblia debe ser respaldado con pruebas suficientes, teniendo en cuenta el contexto del pasaje y estando libres de prejuicios.”

Ya lo hemos platicado antes, ir a la Biblia pensando que ya sabemos cómo corre el agua y nomás buscando textos que respalden nuestra propia opinión NO FUNCIONA. Debemos ir como un lienzo en blanco y permitir que Dios mismo nos diga quién es Él y qué es lo que busca de nosotros.

“Un hijo de Dios tal vez no tenga que explicar todos los libros de la Biblia, pero sí debe, por lo menos, conocer el contenido general de cada libro.”

Un sencillo consejo que debemos tomar en cuenta. A veces nos gusta encasillarnos en los libros que “nos gustan” y estamos más cómodos leyendo. Escoger un poco de aquí y un poco de allá está mal. Toda la Escritura es revelación y Dios quiere que la conozcamos completa.

“En todo el Antiguo Testamento y el Nuevo, hay una línea continua que sigue a Cristo.”

Esto ya lo habíamos comentado con un poco más detalle en otro post. No solo los evangelios muestran a Cristo, toda la Biblia lo hace. Desde Génesis hasta Apocalipsis… ¡y debemos estar conscientes de ello! La venida de Jesús no fue ningún “plan B” porque el hombre pecó, ¡la soberanía de Dios ya había visto la cruz de Cristo desde antes de la fundación del mundo!

“La teología apropiada es el estudio de las verdades de la Biblia”

En ocasiones las palabras extrañas nos asustan. Teología. Es simplemente conocer a Dios. Quién es Él y lo que nos revela en su Palabra. No es tarea exclusiva de eruditos y pastores, es un privilegio de los hijos de Dios.

Y terminaré el primer #CristianosLeemosJuntos con el mismo párrafo que Watchman Nee terminó su libro:

“Concluyamos la discusión acerca de las maneras de estudiar la Biblia con la siguiente recomendación: la persona que lee la Biblia debe ser recta. De lo contrario, pasará estos veintiocho planes de estudio sin sacar ningún beneficio. No queremos decir con esto que solo se puede leer la Biblia cuando se está totalmente preparado y perfeccionado, sino que cuando leamos la Biblia, debemos tener muy presente nuestra condición delante del Señor. Por una parte, esta debe ser correcta, y por otra, debemos estar dispuestos a dedicar tiempo usando los diferentes métodos para estudiar la Palabra. Eso nos permitir´á recoger una abundante cosecha y obtener un rico suministro.”

Separación

¡Y hasta aquí llegaremos con el primer #CristianosLeemosJuntos! Recuerden que todo esto se trata de crear una comunidad activa, que participa y discute. ¡Comenta y comparte! Todos tenemos algo para dar, ¿qué aprendiste tú?

Pronto anunciaremos cuál será el próximo libro que leamos juntos, ¡no te pierdas nada y quédate al pendiente!

¡Lee con nosotros y se parte de #CristianosLeemosJuntos!

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Sábado En la Red #5

Los sábados “En La Red” les compartimos libros, artículos, música y otras cosas que hemos visto en la semana y nos han llamado la atención. ¡Nada es nuestro!

1. ¿Está Usted Luchando Contra el Pecado de la Comparación? (vía Evangelio Según Jesucristo)

Las mujeres soler ser excelentes en eso de compararnos con otras mujeres, para enaltecernos o para sentirnos peor de nosotras mismas. Aunque, claro, no es exclusivo del sexo femenino. Démonos cuenta del pecado que hay en nuestro corazón al hacerlo. Reconozcamos que cada una de las personas es una bendición y agradezcamos a Dios porque nos ha hecho únicos.

2. Tabla de Lectura Bíblica (vía @Ligonier)

Estamos en el segundo mes del año, y estoy segura que muchas personas se propusieron mejorar sus hábitos de lectura bíblica. Esta es una tabla para que la imprimas y la pegues en la pared, o la tengas dentro de tu Biblia o tu cuaderno de notas. Así puedes ir leyendo a tu ritmo y tachando conforme vayas terminando cada libro.

3. Videos: “Biblia para Inexpertos” (vía @JuliusCalvino)

Estos videos no los he visto completos, pero lo que he visto hasta ahora me ha parecido interesante. ¡Se los dejo y me dicen qué opinan!

¡No olviden unirse a nosotros en #CristianosLeemosJuntos! Estamos leyendo “Escudriñad las Escrituras” de Watchman Nee. La primera discusión del libro la encuentras acá. ¡Únete!

¿Qué cosas de bendición has visto en la red? ¡Compártelas con nosotros!

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“Y sin embargo, ¡necesitaba libros!” (Una predicación de Spurgeon)

Honestamente, parece que a veces pensamos que hay versículos de más en la Biblia. Digo, ¿para qué los saludos personales de Pablo, las genealogías y aquellos otros detalles que (a nuestra primera vista) parece que no aportan nada al texto? Al abrir la Escritura, necesitamos recordarnos constantemente que TODA ella es inspirada y útil (2 Timoteo 3:16). No debemos pasar por alto ni un pequeño fragmento.

De uno de esos versículos, que parecen no decir nada importante, el “príncipe de los predicadores” habló en Londres, el 29 de noviembre del año 1863.

“Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.”

2 Timoteo 4:13

Hay algunos pensamientos muy interesantes que Spurgeon desarrolló a partir del texto, y les comparto un fragmento de la predicación acá abajo. Pueden leerla completa dando click aquí.

Echaremos una MIRADA A SUS LIBROS. No sabemos qué tipo de libros eran, y sólo podemos elaborar conjeturas en cuanto a qué clase de pergaminos eran. A Pablo le quedaban unos cuantos libros, tal vez envueltos en el capote, y Timoteo había de tener el cuidado de llevárselos.

Incluso un apóstol debe leer. Algunos de nuestros hermanos ultra calvinistas piensan que un ministro que lee libros y estudia su sermón ha de ser un muy deplorable espécimen de predicador. Un hombre que sube al púlpito, y profesa que improvisa su texto, y habla cualquier cantidad de tonterías, es el ídolo de muchos. Si habla sin premeditación, o pretende hacerlo, y no presenta nunca lo que llaman un plato de sesos de hombres muertos, ¡oh, ese es un predicador!

¡Cuán censurados son por el apóstol! ¡Él es inspirado, y sin embargo, necesita libros! ¡Ha estado predicando al menos por treinta años, y, sin embargo, necesita libros! ¡Tenía una experiencia más vasta que la mayoría de los hombres, y, sin embargo, necesitaba libros! ¡Había sido arrebatado al tercer cielo, y había oído palabras inefables que no le es dado al hombre expresar, y, sin embargo, necesitaba libros! ¡Pablo había escrito la mayor parte del Nuevo Testamento, y, sin embargo, necesitaba libros!

El apóstol le dice a Timoteo y así le dice a todo predicador: “Ocúpate en la lectura.” El hombre que nunca lee no será leído nunca; el que nunca cita no será citado nunca. El que no quiere usar los pensamientos de los cerebros de otros hombres, demuestra que no tiene un cerebro propio.

Lo que es válido en cuanto a los ministros se aplica a todo nuestro pueblo. Ustedes necesitan leer. Renuncien todo lo que quieran a la literatura ligera, pero estudien todo lo que sea posible las sanas obras teológicas, especialmente a los escritores puritanos, y exposiciones de la Biblia. Estamos muy persuadidos que la mejor manera de ocupar su tiempo libre, es ya sea leer u orar. Podrían obtener mucha instrucción de los libros que después podrían usar como una verdadera arma en el servicio de su Dios y Señor. Pablo clama: “Trae los libros.” Únanse a ese clamor.

Nuestra segunda observación es que el apóstol no se avergüenza de confesar que él en verdad lee. Está escribiendo a su joven hijo Timoteo. Ahora, a algunos viejos predicadores no les gusta decir algo que permita que los jóvenes conozcan sus secretos. Ellos suponen que deben asumir un aire muy dignificado, y hacer un misterio de su predicación; pero todo esto es ajeno al espíritu de veracidad. Pablo necesita libros, y no se avergüenza de decirle a Timoteo que los necesita; y Timoteo puede ir y decirle a Tíquico y a Tito si quisiera; a Pablo no le importa.

Pablo es aquí un retrato de diligencia. Él se encuentra en prisión; no puede predicar: ¿qué hará? Como no puede predicar, entonces se dedicará a leer. Es lo mismo que leemos de los antiguos pescadores y sus botes. Los pescadores habían abandonado los botes. ¿Qué estaban haciendo? Estaban remendando sus redes. Entonces, si la providencia te ha puesto sobre un lecho de enfermo, y no puedes dar tu clase; si no puedes estar trabajando para Dios en público, remienda tus redes por medio de la lectura. Si una ocupación te es quitada, escoge otra, y que los libros del apóstol te den una lección de diligencia.

Pablo dice: “mayormente los pergaminos.” Yo pienso que los libros eran especialmente obras latinas y griegas, pero que los pergaminos eran orientales; y posiblemente eran los pergaminos de la Santa Escritura; o con la misma probabilidad, eran sus propios pergaminos, en los que estaban escritos los originales de sus cartas que están en nuestra Biblia como las Epístolas a los Efesios, a los Filipenses, a los Colosenses, etcétera.

Ahora, debe ser “mayormente los pergaminos” con toda nuestra lectura; que sea mayormente la Biblia. ¿No le das ningún peso a este consejo? Este consejo es más necesario ahora en Inglaterra que casi en cualquier otro tiempo, pues el número de personas que lee la Biblia, yo creo, se está reduciendo cada día. Las personas leen los puntos de vista de sus denominaciones según son expresados en las publicaciones periódicas; leen los puntos de vista de su líder conforme son expresados en sus sermones o en sus obras, pero el Libro, el viejo y buen Libro, el divino manantial del que brota toda la revelación, es demasiado frecuentemente abandonado. Ustedes pueden acudir a charcos humanos, hasta abandonar el arroyo claro como el cristal que fluye del trono de Dios.

Lean los libros, por todos los medios posibles, pero mayormente los pergaminos. Escudriñen la literatura humana, si quieren, pero mayormente permanezcan firmes guiados por ese Libro que es infalible, la revelación de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Inspirador, ¿no? ¡Vámonos a leer!

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#CristianosLeemosJuntos: “Escudriñad las Escrituras” de Watchman Nee #4

Si no sabes de qué se trata todo esto de #CristianosLeemosJuntos, da click acá.

¡Bienvenidos a la cuarta discusión de este libro en “Leemos Juntos“! Puedes encontrar la primera acá, la segunda aquí y la tercera aculláSiéntanse libres de comentar, compartir y de no estar de acuerdo ni con Watchman Nee ni conmigo. ¡Solo la Biblia es la Verdad!

El autor nos presenta cuatro “llaves” para el estudio de la Biblia. Cuatro herramientas que todo cristiano, no importa cual sea su edad, debe ejercitar.

Escudriñar significa leer deliberadamente y dedicar tiempo a la lectura”

Watchman Nee

Si hay algo que he aprendido en este tiempo que he buscado mejorar mi estudio de la Biblia, es que no me puedo quedar simplemente en la lectura. A veces leemos esperando que nos caiga del cielo el significado del texto, sin hacer ningún esfuerzo mental de nuestra parte. Así no funciona el asunto. Nee nos recuerda: tenemos que hacerle preguntas al texto.

Algunos ejemplos de estas preguntas son: ¿quién escribió este texto y a quién lo escribió? ¿Cuándo fue escrito? ¿En qué contexto?

Para encontrar las respuestas, debemos leer con diligencia. Hay que escudriñar.

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